pepelopezmarin.es

¿Hacia un gobierno sin ciudadanos?

Mariano Rajoy comparece ante los periodistas a través de un televisor de plasma tras explotar el caso BárcenasEl enfermo parece estar grave. Y, más grave aún, parece que solo le cabe que empeorar. Hay un dato revelador que nos impide tener esperanza en que las cosas a medio plazo vayan a mejorar: la distancia que hay entre quienes  gobiernan y toman las decisiones a diario y los gobernados, la mayoría de los ciudadanos, solo hace que agrandarse. Lo dicen así todas las encuestas. Lo vaticinan todos los especialistas. Nunca hasta ahora los miembros de un gobierno en democracia habían tenido menos apoyo ciudadano y nunca un presidente había logrado estar más bajo y caer tanto en el aprecio ciudadano en tan poco tiempo. El socavón entre ambas orillas lleva camino de convertirse en sima. Y cuando te asomas a una sima casi nunca puedes ver el final porque todo es oscuro. La crisis es, posiblemente, una posible explicación a esto que ocurre, pero no parece que sea la única explicación. Al menos no debería serlo.

Para ilustrar esta apreciación de que la distancia es cada día mayor, de que el Gobierno sigue funcionando como un autómata al que han programado sus acciones y se muestra incapaz de mirar y escuchar lo que se dice en la calle y analizar la realidad, me voy a valer de dos hechos recientes, distanciados en el espacio, pero que revelan la desconexión y la grave avería existente entre la mayoría de la sociedad y la mayoría del Gobierno que nos gobierna.

En el I Seminario Comunicación Política e Institucional de Alicante celebrado el viernes y sábado últimos en el ADDA (Auditorio de la Diputación de Alicante) la directora general de Comunicación del Gobierno de España, Consuelo Sánchez-Vicente, la responsable de hacer que el mensaje de Rajoy llegue nítido y claro a los ciudadanos, se permitió afirmar que la imagen de presidente huidizo y nada dispuesto a dar explicaciones, del hombre que cultiva con esmero la alergia a responder preguntas de los periodistas, de su acendrada aversión a comparecer en el Congreso, la imagen de presidente del plasma creada con broca y cincel, no se compadece en verdad con la realidad. Rajoy, según esta alto cargo, es el presidente de Gobierno que, con mucho, más comparecencias públicas ha tenido en su primeros 15 meses de gobierno en comparación con otros responsables gubernamentales de su entorno. Y, por supuesto, muy por encima de presidentes de países como Francia, Inglaterra o EEUU. Item más. Y dijo también que retaba a cualquiera de los allí presentes a comprobarlo en la web del Gobierno. Y todo esto lo dijo antes unos doscientos asistentes, cierto que muchos eran cargos del PP, muchos responsables de comunicación de ayuntamientos del PP en la provincia de Alicante, pero también había allí muchos profesores universitarios y, por supuesto, ante unas decenas de periodistas que, en su mayoría, no sabían (sabíamos) bien sí entenderlo como una provocación, o, como muchos pensamos, como una incapacidad innata de reconocer la realidad.

El segundo hecho es también de esta misma semana. Ocurrió, según me cuentan quienes lo presenciaron, en los pasillos del Congreso de los Diputados al término de la comisión de Economía que dio carpetazo a la ILP (Iniciativa Legislativa Popular) impulsada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y que logró reunir casi 1,5 millones de firmas. Según este relato la escena habría ocurrido de esta guisa: el PP se había quedado solo en el cambio legislativo que había vaciado de contenido la ILP, varios diputados populares manifestaban de una u otra manera su contrariedad por esta circunstancia y el portavoz del PP en la comisión de Economía del propio Congreso, Vicente Martínez Pujalte, se vio impelido a arengarles diciendo, casi exigiendoles, que no debían bajar la cabeza y defendieran esta ley “porque es una buena ley” que daba respuestas a lo que la sociedad pedía. Si el PP y Pujalte siguen empeñados en hacer creer que en un tema capital como es este, esta es una buena ley y que todos los equivocados son, en definitiva, la mayoría de los ciudadanos que no opinan así y el resto de partidos políticos que le dieron la espalda, se ve que hay un problema. Y grave. Y de muy difícil solución.

Son dos hechos que vienen a poner de manifiesto lo que muchos también pensamos hace tiempo. Las vías que deberían comunicar a la sociedad con sus representados, de hacer de vasos comunicantes, no solo no tienden a converger en un punto, sino que ni siquiera se podría decir ya que sean paralelas. La observancia de la realidad nos hace pensar que cada vez se parecen a raíles absolutamente divergentes, donde a cada nuevo paso, a cada nueva decisión, la distancia entre los representados y sus dirigentes se hace mayor, casi insalvable.

Si unimos a esto las encuestas que hablan de un voto ciudadano en unas hipotéticas elecciones por debajo del 50%, entonces el problema es, posiblemente, irresoluble. Y la consecuencia, lógica. Como sucede en el mundo del fútbol, la única salida sería cambiar de entrenador. Pensar que es posible cambiar a todo el equipo es como creer que es posible gobernar contra la opinión mayoritaria de la ciudanía. Más o menos lo que está pasando. Y la pregunta que se deduce de todo ello cae por su propio peso. ¿Es posible un gobierno sin ciudadanos? Por la forma cómo actúan algunos se diría que están convencidos que ese es el camino. El único camino. La cuadratura del círculo. No un gobierno contra los ciudadanos, sino un gobierno sin ciudadanos. En twitter @plopez58

El noticiero

Houston tenemos un problema: El documental que las farmacéuticas no quieren que veas

Música gitana ...y feminista

El debate de Juan Torres en La Sexta...

¿Quién ha mordido mis impuestos? o la historia de la deuda ilegítima

Así se las gasta la Marina española contra la protesta pacífica de Greenpeace en Canarias

Documental "Yo Decido. El tren de la libertad"

Suscripción

Acceso y registro

Los usuarios registrados podrán realizar comentarios sin tener que identificarse cada vez que escriben un texto.
Crear una cuenta

Webs amigas

CHAPA periodistas

Template Design © Joomla Templates | GavickPro. All rights reserved.