pepelopezmarin.es

Estamos jodidos

 

Por si no quedaba claro, por si algunos aún pensaban que lo que se está haciendo tenía otros fines, ya saben, luchar contra la crisis, los mercados, la prima de riesgo, la insoportable deuda del ser y del estar, todas esas monsergas con las que nos aleccionan desde las tribunas mediáticas a diario, pues a ver si va a resultar que no es de eso de lo que se trataba. Que el objetivo era y es simple y llanamente el ¡Qué se jodan!

Sólo son tres palabras y dos signos de admiración, pero no son cualquiera palabras, son todo un compendio educativo, una ideología de tintes mafiosos, una verdad que surje de lo más profundo del ser humano. Algunos ideólogos del PP intentaron quitarle hierro al asunto diciendo que siempre hay hooligans dispuestos a enfrentarse a la Policía si fuera menester, pero aquí, en ese profundo ¡Que se jodan! de Andrea Fabra en el Congreso de los Diputados al tiempo que Rajoy anunciaba el recorte al derecho al desempleo, late un hondo desprecio por las personas que no son de las tuyas y hace brotar una duda y una pregunta que tenemos derecho a hacernos: ¿cuántos de sus compañeros de bancada del PP sintieron ganas de decir lo mismo pero no lo hicieron porque su sentido de la moderación les aconsejó que era mejor reprimirse?

La cuestión es, entonces, si sólo hablamos de una exaltada, hija y nieta de gente acostumbrada a mandar en Castellón de una determinada manera, o si hablamos de que en el fondo de la destroza que se está haciendo al pacto social y a los derechos ciudadanos por parte de este Gobierno existe, oculta, pero existe, esa otra pulsión del jodimiento al otro que tan explícitamente interpretó la diputada popular y que encierra un profundo y nada cristiano sentido de desprecio y venganza.

A veces, viendo cómo nos  explican los brutales recortes, con esas risas y esas caras mal disimuladas de satisfacción, con esos aplausos al líder Rajoy en el momento del duelo social del mayor hachazo a los derechos ciudadanos del pasado miércols, se diría que están disfrutando de lo que hacen. Y eso, la verdad, hace pensar si Andrea Fabra es sólo una lamentable y chusca anécdota o es, aunque sea duro decirlo, la categoría de la situación, en cuyo casi sí estamos jodidos, pero que bien y doblemente jodidos. En twitter @plopez58

El noticiero

Houston tenemos un problema: El documental que las farmacéuticas no quieren que veas

Música gitana ...y feminista

El debate de Juan Torres en La Sexta...

¿Quién ha mordido mis impuestos? o la historia de la deuda ilegítima

Así se las gasta la Marina española contra la protesta pacífica de Greenpeace en Canarias

Documental "Yo Decido. El tren de la libertad"

Suscripción

Acceso y registro

Los usuarios registrados podrán realizar comentarios sin tener que identificarse cada vez que escriben un texto.
Crear una cuenta

Webs amigas

CHAPA periodistas

Template Design © Joomla Templates | GavickPro. All rights reserved.