pepelopezmarin.es

Terra Mítica, una farsa de juicio

Imagen de archivo del parque temático de Benidorm Terra MíticaEl llamado juicio a Terra Mítica que se celebra estos días casi en silencio, alejado de los focos mediáticos y casi como si fuese cosa descontada por la opinión pública, podría muy bien ser calificado de farsa, de chiste y de maniobra de distracción u ocultación, resumen y metáfora perfecta del primer gran fiasco de esa forma de hacer política en la Comunidad Valenciana.

Y es que en este juicio ni están los verdaderos responsables de la atroz esquilmación de las arcas públicas, ni se investiga el gran negocio (¿o deberíamos llamar pelotazo?) que supuso Terra Mítica: recalificar diez millones de metros cuadrados frente a Benidorm con la excusa de la construcción de un parque temático y en un terreno que años antes había sufrido un incendio posiblemente provocado.

Y es que los datos son tozudos. De estos diez millones de metros recalificados y sobre los que se han levantado campos de golf, hoteles, vivienda residencial, etc, el parque temático ocupa solo una décima parte, aproximadamente, un millón de metros. En los otros nueve es, ha sido, donde ha estado el verdadero negocio e interés y (posiblemente) enriquecimiento ilícito. Este era muy posiblemente, algo que nunca se quiso reconocer, el verdadero objetivo de levantar allí, justo allí, un parque en el que, en el fondo, nadie debió creer nunca a tenor de lo que pasó en su construcción y en su posterior gestión. Uno de sus primeros presidentes en ejercicio, Luis Esteban, vino a confirmarlo días atrás en su declaración ante el propio tribunal que le enjuicia cuando afirmaba: “En Terra Mítica el coste se veía sobre la marcha”.  

Lo decíamos antes. Ninguno de los encausados -hasta 35- y para los que se piden penas de cárcel de varios cientos de años por un supuesto fraude fiscal en la construcción y gestión del parque en sus primeros años de 4,5 millones, son los verdaderos responsables de lo sucedido. La lista de imputados no pasa de ser la de algunos que pasaban por allí, casi siempre desconocedores del oficio y nombrados a dedo como pago de favores y obediencia debida por quienes ciertamente movían los hilos.

Así que, los verdaderos responsables ni están ni se les esperan. Y éstos no son otros que los dos presidentes autonómicos Eduardo Zaplana y Francisco Camps, junto a los sucesivos conseller y altos cargos que, uno tras otro, permitieron y/o ampararon, por acción o dejación, que el agujero fuera cada vez más grande y el desmadre adquiriese las proporciones que finalmente adquirió y del que ahora solo se discuten los flecos.

La cifra que resume el alcance del expolio muy bien podría ser la diferencia entre su construcción -entorno a 400 millones de euros según cálculos aproximados- y la de su posterior venta en 2012 a la empresa propietaria de Aqualandia por la irrisoria cifra de 65 millones. De la diferencia entre ambas (unos 335 millones), parte de ella causante de la quiebra de las dos cajas de ahorro de la Comunidad Valenciana, nadie ha respondido. Ni, previsiblemente, lo hará. Ni legal, ni, mucho menos, políticamente.

Que ahora, justo ahora, quince años después de que empezase la función y Terra Mitica abriese sus puertas en julio del años 2000, se vaya a condenar (si es que al final hay condena) a algunos de aquellos responsables secundones nombrados digitalmente, suena a lo que parece. A un mal chiste y a una atroz farsa.  twitter @plopez58

El noticiero

Houston tenemos un problema: El documental que las farmacéuticas no quieren que veas

Música gitana ...y feminista

El debate de Juan Torres en La Sexta...

¿Quién ha mordido mis impuestos? o la historia de la deuda ilegítima

Así se las gasta la Marina española contra la protesta pacífica de Greenpeace en Canarias

Documental "Yo Decido. El tren de la libertad"

Suscripción

Acceso y registro

Los usuarios registrados podrán realizar comentarios sin tener que identificarse cada vez que escriben un texto.
Crear una cuenta

Webs amigas

CHAPA periodistas

Template Design © Joomla Templates | GavickPro. All rights reserved.