pepelopezmarin.es

De Catalá, de niños y de perros

Un termometro certifica que la temperatura supera los 30 grados en un aula de Alicante. Foto LA VERDAD¿Obligar a los niños a asistir a clase con más de treinta grados es una forma de maltrato? ¿Deberían denunciar en el Juzgado profesores y padres de alumnos a la consellera de Educación de la Comunidad Valenciana, María José Catalá, por amparar con un decreto este maltrato infantil? Item más. ¿Deberían denunciar los escolares a sus padres por obligarles a asistir a clases con temperaturas que en muchos casos superan ampliamente los 30 grados en las aulas?

Estas tres preguntas pueden parecer una exageración. Puede que sí. Pero seguramente sirven para explicar otro sinsentido mayor, el de una consellera que ha dado muestras sobradas de que está dispuesta a sacrificar todo cuanto sea menester –y el precio está siendo alto- en la pira de sus aspiraciones políticas. Y está claro, como decía ayer un viejo profesor, que esta medida le va bien en su alocada y desenfrenada carrera para salir bien en la foto del mañana político de su partido, el PP, pues conecta con la vieja y poco reflexionada demanda de unos padres dispuestos a amparar con su cómoda complicidad el que sus hijos estudien en aulas en las que ellos no aguantarían ni cinco minutos.

Dice la consellera en un innoble ejercicio de cinismo y dejación de funciones que la responsabilidad de que esto no suceda –clases a más de 27 grados, como marca la norma- es de los directores de los centros y que a ellos y solo a ellos se les puede pedir responsabilidad si algún escolar sufriese algún problema de salud consecuencia de las altas temperaturas. Pero esa es otra verdad con trampas, tantas como la orden dada por ella para iniciar el curso en un tiempo en el que el calendario y los datos estadísticos la señalan como una de las doce semanas más calurosas del año en la Comunidad Valenciana. Los datos son tozudos y recogen que el calor en estos días no es excepcional en esta tierra, que lo normal es que ocurra esto. Que haga calor. Y si es posible que haga el calor que está haciendo lo normal, lo lógico, lo razonables es que la máxima responsable lo hubiese tenido en cuenta a la hora de cambiar el calendario escolar.

Ayer, curiosamente, pudimos leer una noticia que decía esto: “Denunciado por dejar a su perro dentro del coche a más de 30 grados”. Sucedía en Valencia, muy cerca de donde la consellera Catalá tiene su-seguro-y-bien-aire-acondicionado despacho y la víctima era un vecino de Gandía. El hombre y el perro fueron llevados al depósito de vehículos como actor y como víctima de un posible maltrato animal. Se ve que para algunos (ir)responsables políticos las normas que, afortunadamente, protejen a los animales no son de aplicación para las personas. Sobre todo si éstas son menores. En twitter @plopez58 

El noticiero

Houston tenemos un problema: El documental que las farmacéuticas no quieren que veas

Música gitana ...y feminista

El debate de Juan Torres en La Sexta...

¿Quién ha mordido mis impuestos? o la historia de la deuda ilegítima

Así se las gasta la Marina española contra la protesta pacífica de Greenpeace en Canarias

Documental "Yo Decido. El tren de la libertad"

Suscripción

Acceso y registro

Los usuarios registrados podrán realizar comentarios sin tener que identificarse cada vez que escriben un texto.
Crear una cuenta

Webs amigas

CHAPA periodistas

Template Design © Joomla Templates | GavickPro. All rights reserved.